A diferencia de una mesa de pinball tradicional con flippers, esta es una máquina de premios para un solo jugador que funciona con monedas o fichas. El jugador lanza una bola al campo de juego, donde recorre zonas de puntuación y objetivos; el valor del resultado depende de dónde cae la bola y de la precisión del jugador. El formato se entiende en segundos, lo que lo hace accesible para niños y jugadores primerizos, y a la vez recompensa a los clientes habituales que dominan el momento del lanzamiento.